En un lugar donde ya existía un pequeño monumento artístico en memoria de un perro perteneciente a un ciudadano británico y otras lápidas, se creó en 1934 el primer cementerio para animales de compañía de Portugal.
Esta entrañable iniciativa, que continúa hoy en día y que rinde homenaje a los mejores amigos del hombre, cuenta ahora con 2.050 m² y está especialmente acondicionada para dar a las mascotas un destino digno.
Para más información, envíenos un correo electrónico a
info@zoo.pt